Nuevas regulaciones para las criptomonedas
La industria de los criptoactivos continúa avanzando en los pagos, las inversiones y las transferencias internacionales. Su crecimiento exige reglas más claras.
Las criptomonedas han pasado por fuertes caídas, quiebras de plataformas y dudas sobre su utilidad. A pesar de ello, su uso se ha extendido, especialmente mediante las monedas estables.
Muchas empresas utilizan activos digitales para pagos y transferencias durante las 24 horas. Los tiempos y costos dependen de la red, las comisiones y la conversión de monedas.
Las monedas estables son activos digitales diseñados para mantener un valor cercano al de una moneda de referencia. Las más utilizadas están vinculadas al dólar, aunque también existen unidades referenciadas a otras monedas.
Una moneda estable no conserva necesariamente una paridad perfecta. Su precio puede separarse del dólar si aparecen dudas sobre las reservas, la liquidez o la capacidad del emisor para atender retiros.
En Estados Unidos, la Ley GENIUS fue firmada el 18 de julio del 2025. La norma exige reservas líquidas equivalentes al 100% del valor emitido, informes mensuales y controles contra el lavado de activos.
La implementación no está completa. Los reguladores incumplieron el plazo del 18 de julio del 2026 para publicar las reglas finales. La ley regirá desde el 18 de enero del 2027, salvo que se active antes el plazo alternativo de 120 días.
¿Valor financiero o producto básico?
En Estados Unidos se debate si los criptoactivos deben ser vigilados por la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) o por la Comisión de Negociación de Futuros de Bienes Básicos (CFTC). La respuesta depende del activo.
En marzo del 2026, la SEC y la CFTC señalaron que la mayoría de los criptoactivos no son valores por sí mismos. Sin embargo, la venta de un criptoactivo puede considerarse un contrato de inversión cuando el comprador espera obtener ganancias gracias al trabajo o la gestión de la empresa que lo ofrece.
La SEC conserva autoridad sobre las operaciones que cumplen las condiciones de un valor financiero. La CFTC mantiene su función sobre los productos básicos digitales, los futuros y otros derivados. Por lo tanto, la regulación continúa siendo compartida.
La Ley CLARITY busca precisar la responsabilidad de cada entidad. La Cámara de Representantes de Estados Unidos la aprobó en julio del 2025 y el Comité Bancario del Senado la respaldó por 15 votos contra 9 en mayo del 2026. Hasta julio del 2026, no era ley.
La SEC aclaró que ciertas actividades de minería de criptos mediante prueba de trabajo no constituyen por sí sola una oferta de valores. Esa conclusión no se aplica automáticamente a cualquier proyecto o forma de financiación.
Modernización de los sistemas de pago
Las monedas estables pueden facilitar transferencias internacionales, pagos a proveedores y movimientos de tesorería fuera del horario bancario. Sin embargo, no eliminan los riesgos de custodia, fraude o incumplimiento.
En América Latina, su adopción está relacionada con la inflación, la volatilidad de las monedas locales, las remesas y la necesidad de mover dinero entre países. Argentina, Brasil, Colombia y México tienen una actividad importante.
Durante 2025, las monedas estables representaron el 40% de las compras entre casi 10 millones de usuarios de una plataforma regional en esos países. USDC concentró el 24% y USDT el 16%, mientras que bitcoin representó el 18%.
Los datos muestran interés por la exposición digital al dólar, pero bitcoin continúa siendo relevante como inversión de largo plazo. La adopción no equivale a protección estatal y estos activos mantienen riesgos.
Regulación internacional y regional
La Unión Europea cuenta con el reglamento MiCA. Su transición terminó el 1 de julio del 2026. Desde esa fecha, las empresas sin autorización deben dejar de incorporar clientes europeos y cerrar sus operaciones.
En Brasil, nuevas normas entraron en vigor el 2 de febrero del 2026. El banco central estableció requisitos de autorización y control para los proveedores de activos virtuales e integró ciertas operaciones al régimen cambiario.
Colombia todavía no tiene una regulación integral. La Superintendencia Financiera no autoriza ni supervisa estas plataformas, aunque existe una propuesta para regularlas. COPW es privado y no tiene garantía estatal ni seguro de depósitos.
No hay una moneda digital de la Reserva Federal
Una moneda estable privada no es lo mismo que una moneda digital del banco central. Esta última sería una obligación directa del banco central y no tendría que funcionar como una criptomoneda en una red pública.
La Reserva Federal no ha emitido una moneda digital para el público. En enero del 2025, el gobierno estadounidense ordenó detener los trabajos federales destinados a crear o promover ese tipo de moneda.
Un proyecto separado busca prohibir que la Reserva Federal ofrezca una moneda digital directamente a las personas. La Cámara de Representantes de Estados Unidos lo aprobó, pero hasta julio del 2026 seguía pendiente en el Senado. No forma parte de la Ley GENIUS.
Una orden del gobierno puede cambiar con otra administración, mientras que una ley tendría mayor permanencia.
No todas las criptomonedas son iguales
Bitcoin se utiliza como inversión, reserva de valor y medio de transferencia. Otras redes permiten crear contratos digitales, representar activos, verificar información o desarrollar servicios financieros.
Los tokens no fungibles, conocidos como NFT, son identificadores digitales únicos. El token no se duplica dentro de su red, pero el archivo relacionado puede copiarse. Su compra tampoco transfiere automáticamente los derechos de autor.
Cada activo debe analizarse según su funcionamiento, su emisor, la red utilizada y los derechos que ofrece. Agrupar todas las criptomonedas puede ocultar diferencias importantes.
¿Cómo almacenar las criptomonedas?
Quien negocia con frecuencia suele mantener activos en una plataforma. Debe revisar la autorización de la empresa, la separación de fondos, las condiciones de retiro y la protección de las cuentas. La regulación no elimina todo el riesgo.
Para periodos largos se puede utilizar una billetera física o almacenamiento fuera de línea. Las criptomonedas no se guardan en una memoria USB; lo que se protege son las claves privadas que permiten controlar los activos registrados en la cadena de bloques (blockchain).
Perder la clave o la frase de recuperación puede dejar los fondos sin acceso. Conviene mantener copias seguras, evitar archivos conectados a internet y no compartir la información.
El futuro de las criptomonedas
El futuro del sector dependerá de su utilidad, seguridad y cumplimiento de las normas. Las monedas estables, la representación digital de activos y los pagos internacionales tienen posibilidades de crecimiento. Sin embargo, una regulación más clara no convierte a todos los proyectos en inversiones seguras. El emisor, las reservas, la tecnología y la custodia seguirán siendo determinantes.
Alexander Londoño - Analista de Mercados, ActivTrades
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